El Gobierno envió al Congreso el acuerdo con el Fondo

El Gobierno anunció finalmente el envío al Congreso de la Nación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la renegociación de la deuda de más de 44.000 millones de dólares que la Argentina mantiene con el organismo. La Casa Rosada había anunciado su principio de acuerdo con el Fondo el 28 de enero pasado, tras jornadas de reuniones y comunicaciones frenéticas.

Desde entonces, el equipo del Ministerio de Economía y el staff del Fondo asignado al caso trabajaban en los detalles técnicos del acuerdo. Ese intercambio estuvo trabado durante varios días por las diferencias respecto del aumento tarifario y de los subsidios energéticos.

En las últimas horas, los detalles finales estaban en manos de Washington, donde se avanzó en la traducción del material y se le terminó de dar los últimos lineamientos de forma. En el Gobierno negaban que hubiera “demoras”, pese a que a lo largo de las últimas dos semanas anunciaron en más de una oportunidad la definición del trámite.

A partir de ahora el acuerdo será tratado primero en Diputados -donde pasará por dos comisiones- y luego, en el Senado. Para definir la mecánica de las negociaciones, el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, convocó este mediodía a una reunión con los jefes de los bloques. Deberá lidiar con el endurecimiento de la oposición, y en particular de Pro, tras las críticas que Alberto Fernández lanzó durante la Asamblea Legislativa. El Senado, donde la resistencia del kirchnerismo es mayor, no ofrece un mejor panorama para el Gobierno.

Los tiempos apremian. La Argentina debe afrontar un vencimiento el 22 de marzo. Fuentes gubernamentales al tanto de las negociaciones dijeron a LA NACION que, habiéndose alcanzado el acuerdo con el organismo, el eventual incumplimiento de ese plazo no sería un problema.

La idea del Gobierno de Alberto Fernández era lograr el envío al Parlamento antes de la apertura de las sesiones ordinarias, pero el debate por los números finales, a los que se sumó el contexto internacional marcado por la suba del petróleo luego de la invasión de Rusia a Ucrania, alargó los tiempos.

El acuerdo llevó al extremo las diferencias dentro de la coalición gobernante, pero también en la oposición, en especial luego de los dichos del Presidente en la apertura de sesiones.

Tras el anuncio del acuerdo, hace poco más de un mes, en Balcarce 50 se hablaba de “alivio sin exitismo”, pero la sensación duró poco. Apenas tres días más tarde, el legislador Máximo Kirchner presentó su renuncia a la presidencia del bloque del Frente de Todos, por sus diferencias con el acuerdo. Fue la primera manifestación explícita de la postura del kirchnerismo duro. Su madre, la vicepresidenta, Cristina Kirchner, al tanto de las negociaciones que se venían llevando a cabo, apenas dos días antes del acuerdo se refirió a los organismos multilaterales de crédito y los ligó al avance del narcotráfico. Desde entonces, la exmandataria se llamó a silencio sobre el tema. En las horas de la dimisión de su hijo, en su entorno hicieron circular la versión de que ella le había expresado que no compartía su decisión de renunciar.

La distancia de Máximo Kirchner con la Casa Rosada es por estas horas lo que más intrigas despierta al interior de la coalición de Gobierno. Nadie se anima a arriesgar cómo terminará votando en la Cámara Baja.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/el-gobierno-envio-al-congreso-el-acuerdo-con-el-fondo-nid03032022/

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